Ver su nevera vacía, le generan a Ana María Linares constantes cuadros de ansiedad que repercuten negativamente en su salud física y mental. 


Vive en un apartamento, junto a sus hijos y pareja, ubicado en un popular sector del centro de la ciudad de Maracaibo, estado Zulia. Aunque está rodedada de comercios, es poco lo que puede comprar por falta de dinero. 


«A veces ni duermo de noche pensando cómo voy a resolver la comida de mañana de los niños», indica la joven mujer. «Comemos arepa dos veces al día, a veces sin relleno», admite. 


La más reciente encuesta del Observatorio Venezolano de Seguridad Alimentaria y Nutrición (OVSAN), alerta que el 93 % de los zulianos consultados manifiestan el desgaste emocional que significa adquirir los alimentos día a día. 


¿Le afecta tener que comprar a diario los alimentos? 


93 % de los zulianos consultados manifiestan el desgaste emocional que significa adquirir los alimentos día a día. 


De hecho, la mayor dificultad expresada por los entrevistados en esa región occidental del país es la falta de ingreso para comprar los alimentos. El 85 % de los entrevistados manifestaron que hay alimentos, pero que no tienen como comprar. 


«Salgo en la mañana a ver qué compro para comer, luego en la tarde, si mi pareja consigue dinero, vuelvo a salir a comprar», reseña Linares. 


Le preocupa el reinicio de clases, «me da mucho miedo de enviar a los niños a la escuela porque a veces no tengo que darle para desayunar y se pueden desmayar», dijo la joven madre.