Ya hemos hablado de la importancia de la comida a la hora de satisfacer necesidades físicas. A nivel técnico, se puede resaltar la importancia de una alimentación variada y balanceada. Reponer fuerzas y ayudar el funcionamiento del cerebro, por ejemplo, son algunos de los beneficios fisiológicos de la ingesta de comida. Pocas veces pensamos que también un plato de comida nos ayuda a conectar con la historia, tradición y cultura a la que se pertenece.

Desde que empezó a surgir Venezuela como pueblo, como país, las influencias de los diferentes pueblos y culturas que hacen vida en Venezuela desde 1492 empezaron a hacer aportaciones a las que serían a la postre las tradiciones y prácticas culturales de Venezuela. La arepa, un vocablo que surge etimológicamente de los indígenas cumanagotos (“erepa”, decían); la hallaca, un alimento con guisos y técnicas que son de influencia africana; así como también otros platos de herencia española como las empanadas; hablan ya de una cultura mestiza, y que en consecuencia es diferenciada y única. El todo es más que la suma de las partes, por así decirlo. Es por todo esto que resulta importante conectar con nuestra cultura y tradiciones. Y una forma bastante directa de hacerlo es a través de la comida.

De la mano de la antropóloga y profesora titular de la UCV, Ocarina Castillo, aprendemos que la comida forma parte del patrimonio inmaterial de Venezuela. Esto es importante que se resalte, porque cuando hablamos del patrimonio venezolano, hablamos de paisajes y naturaleza. ¿Es esto por el obrar de los venezolanos? No. La comida, sin embargo, es producto del proceso social venezolano y de las aportaciones directas de su gente. Por ello, debemos cuidar y proteger nuestra herencia culinaria.

El último video de la serie “Venezuela tiene aroma a…” lo puedes encontrar en Youtube siguiendo este enlace.