La profesora de ética de la Escuela de Comunicación de la Universidad Central de Venezuela asegura que mezclar ética como disciplina filosófica y la nutrición como ciencia es válido y necesario.

La profesora Gloria Cuenca aseguró en una entrevista (disponible en Youtube) vía Zoom con el Observatorio Venezolano de Seguridad Alimentaria y Nutrición que la ética y la nutrición están estrechamente vinculados, aunque las personas no lo asuman de esta forma. Piensa que la ética “puede ampliarse en la medida en que las personas se alimenten de manera saludable”.

Asímismo, Cuenca resaltó que la ética es una disciplina filosófica y la nutrición es una ciencia. “Mezclarlas es perfectaente válido y necesario en los tiempos que corren, en los que se hace hincapié en los efectos fundamentales que tiene el saber comer bien”, dijo.

Hoy en día las faltas éticas en la alimentación y en la seguridad alimentaria están a la orden del día, debido al surgimiento de mecanismos que usan el acceso a la comida como formas de control social. “A partir de los totalitarismos del siglo XX es cuando se empieza a usar la alimentación como mecanismo de control, y surge el planteamiento del ‘el que no vota no come’ que se ha escuchado.”

La profesora Cuenca relata además que la comida sirve para limar asperezas, o para negociar determinados aspectos de un proyecto o un negocio que se hará. Por ello, la comida invita a que haya confianza, según la educadora. “La ética está en todos los ámbitos de la vida, y perder eso de vista es perder de vista lo que significa la civilización y la cultura. Así, entendemos que la comida significa un espacio de reunión e intercambio. Todo ello mediado por una serie de tradiciones éticas que hacen que la mesa sea un espacio de convivencia”, señaló.

A todo esto, Gloria Cuenca pide que también se entienda la libertad de información como parte de la ética en la alimentación. Ella ayudará no sólo a saber qué comer, sino por qué. La académica cuenta que se deben evitar los autoritarismos que señalan lo que hay que comer sin decir por qué.

Por último, la profesora habló de la importancia de la educación para la alimentación ética. “Los profesores tienen el rol de incorporar en la mente, en la ideología, en la conducta, aquellos patrones que hacen la vida más fácil, con mayor bienestar y más saludable”. Los maestros, los padres, y todo el núcleo de personas que rodea a los niños en formación deben que tener conciencia de que “sin educación en el ámbito de la nutrición, estaremos siempre en una minusvalía”, concluyó.