El informe Costo de un Plato de Comida 2020 del Programa Mundial de Alimentos (WFP, por sus siglas en inglés) resaltó los países donde el precio de alimentos sencillos como el arroz o los frijoles cuestan más con respecto a los ingresos de las personas. Sudán del Sur está a la cabeza de la lista, ya  que los ingredientes básicos cuestan 186% del ingreso diario de una persona común.

Sobre la situación, el director del programa —David Beasely— cuenta que “este nuevo informe pone sobre la mesa el impacto devastador de los conflictos, el cambio climático, y de las crisis económicas —acrecentados por la pandemia del COVID-19— a la hora de impulsar el hambre. Las personas más vulnerables ya vivían en el filo de la navaja —antes de la pandemia estábamos ante la peor crisis humanitaria desde la Segunda Guerra Mundial— y ahora el sufrimiento es mucho peor, dado que la pandemia amenaza con nada menos que una catástrofe humanitaria”.

De acuerdo al informe, los conflictos son el gran impulso para la desigualdad en el acceso a la comida. Esto, porque los conflictos obligan a las personas a emigrar de forma insegura, y las hace inseguras en el ámbito laboral.

En el país donde se paga más por un plato de comida, Sudán del Sur, la violencia en el este de esa nación ha desplazado a más de 60.000 personas. Ello impacta de forma muy fuerte a las cosechas y a la calidad de vida. El impacto del COVID-19, el conflicto y el cambio climático en la zona hacen que la amenaza de una posible hambruna sea cada vez más probable.

Para que ello quede en contexto, si un residente de la ciudad de Nueva York tuviese que pagar la misma proporción costo-ingreso diario que un sursudanés por un plato de comida, estaríamos hablando de 393$ por sólo este plato.

A nivel mundial, el informe resalta que la vida y la calidad de vida de hasta 270 millones de personas está en riesgo severo si no se toman acciones inmediatas para aliviar y resolver los efectos de la pandemia.