Las fuentes de ingreso han disminuido en el 81 % de los hogares mirandinos a consecuencia de la pandemia, según el más reciente estudio realizado por el Observatorio Venezolano de Seguridad Alimentaria y Nutrición (OVSAN). 

La situación del covid-19 tiene un impacto muy importante en el deterioro de la situación económica de muchos hogares de la entidad, donde la falta de dinero se traduce en menos comida. 

Es el caso de Félix González, quien aunque comparte su techo con otras cinco personas sólo su esposa mantiene actualmente un empleo. «Lógicamente no alcanza, pero hacemos milagros», agrega. 

El hombre, quien reside en el sector Potrerito del Municipio Carrizal del estado Miranda, asegura que en su casa tratan de hacer las tres comidas diarias. 

«Nunca se come como antes, ahora es poquita comida para que alcance para todos. Hemos dejado de comer chuleta, bistec, lo que se pone en el plato es puro huevo y queso, cuando tenemos suerte», destaca González. 

Según datos de la encuesta de OVSAN, las familias mirandinas optan por comer alimentos menos preferidos o más baratos (73%) y reducir el tamaño de las porciones para que rinda (54%). 

«Con lo que uno ganaba antes hacía mercado, se tomaba unas cerveza, jugaba caballos, paseaba y ahora ni para salir al pueblo de Carrizal alcanza», remata el hombre de 69 años. 

La cuarentena impuesta por la pandemia obligó a muchas familias a gastar los ahorros para comprar alimentos (49%), incluso pedir alimentos o dinero prestado para adquirir víveres y realizar trueque (44%). 

Se tratan de estrategia generadas por la situación económica, cuyos efectos – según expertos – serán negativos en el desarrollo actual y futuro del capital humano del estado. 

González, quien está incapacitado tras perder una pierna, asegura que intenta ayudar en su casa cuando le sale algún trabajo. 

«Soy electrisista, por mi condición no me dan trabajo, sólo quienes me conocen a veces me pagan para que les arregle un microondas o algún electrodoméstico», narra.

Asegura que en su familia, como ocurre en la gran mayoría, los adultos dejan de comer para garantizar que los más pequeños tengan una mejor alimentación. 

Según el referido estudio, realizado entre 2020 y 2021, las tres principales fuentes de ingreso de los hogares son: la producción agropecuaria (16%), comercio a pequeña escala (11%) y el comercio informal (11%). 

El porcentaje restante produce ingresos a través de empleos a destajo, empleos en instituciones gubernamentales o empleos en empresas privadas.