En Venezuela, mucho se ha hablado y declarado en nombre de la seguridad alimentaria de los ciudadanos, sobre todo cuando hablamos de la seguridad alimentaria de aquellos ciudadanos que son considerados como más vulnerables. Sin embargo, hay que acotar que la seguridad alimentaria es un concepto científico, recogido en los principios de la FAO (Organización de Alimentos y Agricultura, por sus siglas en inglés), que a su vez es un organismo dependiente de la ONU. La seguridad alimentaria es considerada un derecho fundamental, por lo que debe tener un rigor conceptual, técnico y de derecho para que pueda ser protegida.

Según la FAO, la seguridad alimentaria existe cuando “todas las personas tienen —en todo momento— acceso físico, social y económico a alimentos suficientes, inocuos y nutritivos que satisfacen sus necesidades energéticas diarias y preferencias alimentarias para llevar una vida activa y sana”. Esta definición se produjo en La Cumbre Mundial sobre Alimentación en 1996, y ella a su vez implica cuatro dimensiones fundamentales:

  1. La disponibilidad física de los alimentos, que se refiere a la oferta de la comida. Está relacionada con el nivel productivo de alimentos, las existencias y el comercio neto.
  2. El acceso económico y físico de los alimentos, ya que una oferta por sí sola no garantiza la seguridad alimentaria de los hogares. Por ello, se vuelve necesaria una política de ingresos y gastos requeridos para adquirir alimentos, y que permiten conseguir la seguridad alimentaria.
  3. La utilización de los alimentos, que se refiere a cómo el cuerpo aprovecha los nutrientes de los alimentos. Para ello, son necesarias buenas prácticas en cuanto a la preparación de la comida, variedad en la dieta, y la correcta distribución de los alimentos en el hogar. Al combinar estos factores con el uso biológico de los alimentos, se obitene la condición nutricional de los individuos.
  4. La estabilidad durante el tiempo de las tres dimensiones anteriores es fundamental, ya que si durante un tiempo no se puede garantizar la disponibilidad física de alimentos (sequía o desastre natural), acceso económico y físico de alimentos (crisis económica), o una pandemia que no permite la utilización de alimentos, no se puede considerar que exista la seguridad alimentaria. Por ello, se debe planificar para situaciones de contingencia.

Cuando no se puede cumplir con los preceptos para que exista la seguridad alimentaria, el concepto que surge es el de inseguridad alimentaria, crónica o estacional.

La inseguridad alimentaria crónica se refiere a cuando las personas no pueden satisfacer sus necesidades nutricionales de forma prolongada o a largo plazo. Puede ocurrir por largos períodos de pobreza, la falta de activos, o la falta de acceso de recursos productivos y financieros. Para ser superada, son necesarias medidas de desarrollo.

La diferencia entre este tipo de inseguridad alimentaria, y la estacional, es que la estacional es más difícil de predecir. La estrategia para superar la inseguridad alimentaria estacional puede estar relacionada a medidas de alerta temprana, y protección social. Es un estado intermedio entre la seguridad alimentaria y la inseguridad alimentaria crónica. Es una situación transitoria, estacional, e incluso excepcional.

Los mecanismos para atacar la inseguridad alimentaria incluyen las redes de seguridad. Éstos son programas para transferir recursos (monetarios o alimenticios) a personas afectadas por un desastre natural, por accidentes, o que se encuentren incapacitadas para trabajar de forma circunstancial o permanente. Alguno de estos programas incluyen:

  1. Programas selectivos de alimentación directa: Comidas escolares, alimentación de madres embarazadas o en lactancia, niños menores de cinco años en centros de atención sanitaria, comedores de beneficiencia y comedores especiales.
  2. Transferencia de ingresos: Estos pueden ser en dinero en efectivo, o en especies, que pueden incluir cupones para alimentos, alimentos subsidiados y otras medidas en las que se ayuda directamente a los hogares a conseguir alimentos.

Como se puede ver, el concepto de seguridad alimentaria es profundo, y contiene dimensiones que deben ser observadas. Para proteger la seguridad alimentaria y evitar caer en ambos tipos de inseguridad alimentaria, conviene crear redes de seguridad, que constan básicamente de programas de protección social en materia nutricional. Una política pública de salud sólida tomará en cuenta estos preceptos para garantizar el bienestar de la población.